Política internacional

Trump impulsa combustibles fósiles y presiona a otros países a retroceder en compromisos climáticos

Trump impulsa combustibles fósiles con aranceles y acuerdos, mientras desacredita ciencia climática y renovables.

Foto: Tierney L. Cross / The New York Times Crédito fotográfico: The New York Times – Tierney L. Cross

 

El gobierno de Donald Trump ha dado un giro radical a la política climática de Estados Unidos. Desde su retorno a la Casa Blanca, el presidente ha desplegado un plan que coloca a los combustibles fósiles —petróleo, gas y carbón— en el centro de la agenda energética nacional, desmantelando varias de las iniciativas verdes que su antecesor, Joe Biden, había promovido.

La administración sostiene que esta apuesta asegura independencia energética, abarata los costos para los hogares y reactiva empleos en sectores tradicionales. Entre las medidas más destacadas figuran la reactivación de plantas de carbón, la ampliación de la perforación petrolera y el impulso a la exportación de gas natural licuado.

Trump y sus asesores argumentan que las energías renovables aún no ofrecen la fiabilidad necesaria para sostener la economía estadounidense. Según el mandatario, mantener una matriz energética dominada por los fósiles permitirá proteger la competitividad industrial y reforzar la influencia global de Washington en un mundo marcado por tensiones con Rusia y China.

No obstante, organizaciones ambientalistas y especialistas en cambio climático advierten que estas decisiones representan un serio retroceso frente a la crisis global. El regreso a la quema masiva de combustibles fósiles podría incrementar de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero, justo cuando el planeta experimenta olas de calor extremas, incendios forestales y tormentas cada vez más intensas.

En el plano internacional, el giro estadounidense amenaza con debilitar el Acuerdo de París. Varios países europeos han manifestado su preocupación, advirtiendo que la falta de compromiso de la mayor economía del mundo podría frenar los avances colectivos hacia la descarbonización.

La estrategia de Trump, sin embargo, ha encontrado respaldo en estados dependientes de la industria fósil, donde comunidades enteras ven en esta política la oportunidad de recuperar puestos de trabajo y revitalizar economías locales golpeadas en los últimos años.

Los críticos sostienen que este viraje puede dejar a Estados Unidos rezagado frente a la transición energética mundial, liderada por Europa y algunas potencias asiáticas que apuestan por la electrificación y la innovación verde. Además, alertan que el beneficio económico inmediato podría verse opacado en el futuro por los crecientes costos de desastres climáticos.

En medio de este escenario, el gobierno de Trump se enfrenta a un dilema central: satisfacer demandas internas de prosperidad y empleo a corto plazo, mientras aumenta la presión global para que Estados Unidos asuma un rol activo en la lucha contra el calentamiento global.

Fuente: The New York Time en Español

 

Comentarios


Suscríbete a nuestro Newsletter

Recibe nuestro Newsletter diariamente registrándote con tu email y mantente informado con las noticias más relevantes del día.

Suscribirme



También te puede interesar


Mas articulos

Gaceta Ucayalina Radio - Música y Noticias
0:000:00