Miraflores.- Una situación de presunta violencia contra una mujer movilizó al personal de emergencia del distrito de Miraflores, luego de que una víctima consiguiera solicitar ayuda sin despertar las sospechas de su pareja. Para comunicarse con las autoridades, la mujer simuló realizar un pedido de hamburguesas y utilizó palabras clave para alertar que se encontraba en peligro. El hecho ocurrió en la playa La Pampilla, donde logró establecer contacto con la Central Alerta del distrito y activar la intervención de los agentes de Serenazgo.
La llamada fue recibida durante el turno nocturno por Paulina Morales, operadora de la central de emergencias, quien advirtió que algo no estaba bien debido al tono de voz y al llanto de la interlocutora. Aunque la mujer aparentaba realizar una compra, sus expresiones permitieron identificar que posiblemente necesitaba asistencia inmediata. “Estaba un poco temerosa, estaba un poco sollozando”, relató Morales. Tras reconocer las señales de alerta, la trabajadora activó el protocolo de atención y coordinó con Serenazgo. Asimismo, utilizaron las cámaras de videovigilancia para localizar a la víctima y verificar lo que sucedía.
Luego de identificar el lugar, los agentes se desplazaron hasta La Pampilla, donde encontraron a la mujer y auxiliaron ante la presunta agresión de su pareja. De acuerdo con la información de la Municipalidad de Miraflores, el hombre se encontraba en aparente estado de ebriedad. Posteriormente, el presunto agresor fue conducido a la Comisaría de Miraflores para continuar con las diligencias correspondientes, mientras que la víctima acudió a las autoridades policiales para formalizar su denuncia.
La comuna destacó que la preparación de los trabajadores de la Central Alerta permitió reconocer el pedido de auxilio, pese a que la víctima no podía comunicar directamente su situación. Según explicó Paulina Morales, los operadores reciben capacitaciones periódicas en coordinación con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP). Además, el distrito dispone de 1 417 cámaras de seguridad con inteligencia artificial, que contribuyen a las labores de vigilancia y respuesta ante emergencias. Por su parte, el Programa Nacional Warmi Ñan ofrece diferentes alternativas gratuitas de orientación, protección y atención para mujeres afectadas por violencia física, psicológica, sexual o económica.
Entre los principales canales de asistencia se encuentra la Línea 100, que brinda orientación, consejería y soporte emocional gratuito las 24 horas del día, durante todo el año, en castellano, quechua y aimara. También está disponible el Chat 100, que proporciona asesoría psicológica e información confidencial mediante la plataforma chat100.warminan.gob.pe. Asimismo, los Centros Emergencia Mujer y Familia (CEM) ofrecen acompañamiento legal, psicológico y social, mientras que el Servicio de Atención Urgente (SAU) interviene cuando existen situaciones de violencia familiar o sexual con riesgo moderado o severo.
De igual manera, las víctimas pueden acudir a la Policía Nacional del Perú (PNP) para presentar una denuncia en la comisaría más cercana o comunicarse con el 105 cuando necesiten una intervención policial inmediata. Otra alternativa son los Hogares de Refugio Temporal, que proporcionan alojamiento, alimentación y atención integral a mujeres en situaciones de alto riesgo y a sus hijos menores de edad. Las autoridades recuerdan que no es necesario esperar a que las agresiones se repitan para solicitar ayuda. Cuando una víctima no puede comunicarse libremente por encontrarse junto a su agresor, puede recurrir a una persona de confianza o buscar una oportunidad segura para contactar con los servicios de emergencia.
Fuente: Perú21