Canadá.- Las autoridades de conservación de la provincia de Columbia Británica investigan la posible participación de varios osos grizzly en el ataque que causó la muerte de una madre y su hija en Bella Coola, comunidad ubicada en la costa central de Canadá. Los cuerpos de ambas mujeres fueron encontrados entre el lunes y el martes, durante las operaciones de búsqueda realizadas por la Real Policía Montada de Canadá y agentes de conservación, luego de que sus familiares denunciaran su desaparición el domingo.
El inspector Jeff Tyre, del Servicio de Agentes de Conservación de Columbia Británica, informó que el segundo cuerpo fue localizado el martes por la tarde. Asimismo, indicó que todavía no se ha determinado si más de un oso participó en el ataque. Las autoridades señalaron que evaluarán a cualquier ejemplar que sea capturado en la zona para establecer su posible relación con el caso.
Las víctimas fueron identificadas como Jenny Balcarras, terapeuta de arte, y su hija Selah Reed, de 20 años. Matthew Balcarras, hermano de Jenny, expresó que ella era una persona fuerte y que había vivido en distintos lugares remotos, entre ellos Alaska, antes de establecerse en Bella Coola meses atrás. También recordó su trabajo artístico y la describió como una inspiración para sus hermanos.
Por su parte, Mary Melissa Smith, familiar de las víctimas y organizadora de una campaña de recaudación de fondos, informó que Reed tenía 20 años y que su madre dejó tres hijos jóvenes adultos y un nieto. La iniciativa busca contribuir con los gastos relacionados con los servicios funerarios y apoyar a la familia ante las consecuencias económicas de la pérdida.
En tanto, la Asociación de Maestros de la Costa Central recordó que Balcarras se incorporó a su comunidad escolar como consejera en agosto. Mediante una publicación en redes sociales, destacó el tiempo que dedicó a los estudiantes y su coordinación con docentes y trabajadores para atender el bienestar de la comunidad educativa.
Ante el caso, las autoridades establecieron un toque de queda en Bella Coola, situada a unos mil kilómetros al norte de Vancouver, mientras continúa la búsqueda de los animales involucrados. Tyre señaló que, si se captura al oso responsable, será sacrificado para proteger la seguridad pública.
El hecho ocurre casi un año después de otro ataque de un oso en la misma zona, que dejó gravemente heridos a un adulto y tres niños de un grupo escolar de 20 alumnos y profesores. El animal involucrado en ese incidente, ocurrido en noviembre del año anterior, nunca fue capturado.
Kim Titchener, fundadora de Bear Safety & More Inc., señaló que la presencia de osos pardos y negros es habitual cerca de las viviendas de Bella Coola. Además, mencionó que la pérdida de hábitat, la escasez de alimentos relacionada con la sequía y el cambio climático generan presiones sobre las poblaciones de estos animales y pueden incrementar los conflictos con las personas.
Fuente: CNN