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INTERNACIONAL

China estudia cómo los remolinos transportan energía al fondo marino

Investigación analiza las corrientes profundas y ondas internas, cuyos efectos también podrían mejorar la interpretación de señales submarinas

China estudia cómo los remolinos transportan energía al fondo marino

China.- Investigadores del Instituto de Oceanología de la Academia China de Ciencias (IOCAS) analizaron cómo los remolinos oceánicos, las ondas internas y las corrientes profundas intervienen en el transporte de energía hacia el fondo marino. El estudio, liderado por Mu Yurong y Xu Yongsheng, se centró en la región de la extensión de Kuroshio, al este de Japón, y fue publicado en la revista Deep-Sea Research Part I.

Para desarrollar la investigación, el equipo examinó registros del proyecto estadounidense Kuroshio Extension System Study (KESS), financiado por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos. La red de observación estuvo conformada por 46 estaciones distribuidas en un área de 600 por 600 kilómetros, donde se recopilaron datos entre 2004 y 2006.

El trabajo contó con información respaldada por la Universidad de Rhode Island, la Institución Oceanográfica Woods Hole y la Universidad de Hawái. A partir de estos registros, los científicos evaluaron la relación entre las condiciones de la superficie oceánica y las variaciones energéticas que se producen en las zonas más profundas.

El proceso comienza con la acción del viento sobre la superficie del océano, que genera oscilaciones influenciadas por la rotación terrestre. Estas variaciones pueden producir ondas internas que trasladan energía entre masas de agua con diferentes densidades.

La estratificación oceánica también interviene en este desplazamiento. Este fenómeno ocurre cuando las capas de agua presentan diferencias de temperatura y densidad, por ejemplo, cuando una masa cálida se encuentra sobre otra más fría. Según el IOCAS, una mayor separación térmica puede dificultar el descenso de las ondas y reducir su intensidad.

Los investigadores identificaron que los remolinos anticiclónicos del hemisferio norte pueden concentrar estas oscilaciones en su núcleo y favorecer su desplazamiento vertical. Este mecanismo recibe el nombre de «chimenea inercial» y permite que parte de la energía alcance las profundidades mediante las columnas de agua.

El instituto ya había informado en 2023 sobre el comportamiento de estas estructuras, que pueden atrapar ondas y facilitar su transmisión hacia las capas inferiores del océano.

Además, el modelo estadístico desarrollado en la investigación determinó que el 76% de la variabilidad energética cercana al lecho abisal está relacionada con este fenómeno. Dentro de la variabilidad explicada, las condiciones superficiales representan el 68%, mientras que las corrientes profundas corresponden al 32%. Los autores precisaron que estos valores reflejan asociaciones estadísticas y no mediciones directas de la distribución del flujo energético.

Los resultados también tienen posibles aplicaciones en el análisis acústico submarino. Los cambios de temperatura y salinidad modifican la velocidad y las trayectorias de propagación del sonido en el agua, por lo que conocer estas condiciones a distintas profundidades permite interpretar con mayor precisión los datos obtenidos mediante sistemas de sonar.

El IOCAS plantea integrar observaciones continuas del océano con modelos de propagación sonora. Esta información podría proporcionar referencias ambientales para la detección y comunicación submarinas, además de contribuir a la ingeniería en aguas profundas y la predicción oceanográfica.

Sin embargo, la investigación no presenta pruebas directas de localización de submarinos. Su aporte principal consiste en ampliar el conocimiento sobre la dinámica energética del océano y generar información que podría utilizarse en futuros estudios de acústica y monitoreo submarino.



Fuente: La República