EE.UU.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes 27 de octubre que Venezuela le envió un millón de barriles de petróleo como “regalo”. Según declaró ante periodistas antes de viajar a Texas, el cargamento será destinado al mercado estadounidense. El mandatario tenía previsto visitar un buque petrolero procedente del país sudamericano y aseguró que el suministro contribuiría a reducir los costos de los combustibles.
“Me han enviado como regalo un cargamento de un millón de barriles de petróleo, y yo se lo voy a entregar a Estados Unidos”, manifestó Trump. Sin embargo, la versión de que se trataría de una entrega gratuita fue cuestionada por reportes periodísticos. De acuerdo con The Washington Post, el crudo estaría contemplado en un contrato que permitiría a Estados Unidos comprar petróleo venezolano por aproximadamente 30 dólares por barril, una cifra inferior a su valor en el mercado internacional.
El envío forma parte de un acuerdo petrolero anunciado en agosto entre Washington y una empresa energética que opera en Venezuela. El convenio establece el acceso estadounidense al 20 % de la producción de determinados yacimientos. Además, contempla una participación del 35 % en la empresa matriz de North American Blue Energy Partners, compañía encargada de explotar importantes reservas de petróleo venezolano.
Este acercamiento entre ambos países se produce después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en enero de 2026. Desde entonces, Washington ha mantenido vínculos con el Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, al mismo tiempo que promueve acuerdos económicos y una transición política en territorio venezolano. El suministro de crudo se enmarca en este proceso de acercamiento energético y comercial.
Durante sus declaraciones, Trump también sostuvo que el petróleo recibido ayudaría a abaratar los combustibles en Estados Unidos, en un contexto marcado por las preocupaciones sobre el costo de vida. No obstante, especialistas advierten que el acuerdo con Venezuela no necesariamente provocará una reducción importante e inmediata en los precios de la gasolina. El efecto dependerá de cómo se desarrolle la operación y de su impacto en el mercado energético.
El anuncio se produce, además, en medio de la campaña para las elecciones legislativas estadounidenses previstas para el 3 de noviembre. En ese escenario, el mandatario busca destacar los posibles beneficios económicos de su política energética. Aunque presentó el cargamento como un obsequio, los reportes citados indican que el suministro estaría vinculado a condiciones comerciales preferenciales y no sería necesariamente gratuito.
Fuente: Perú21