República Democrática del Congo.- Más de 5.000 personas han muerto a causa del brote de ébola que permanece activo en la República Democrática del Congo, donde se han confirmado más de 10.300 casos en ocho de sus 26 provincias. La epidemia comenzó en mayo y, en agosto, fue declarada por las autoridades sanitarias como la más mortífera registrada en la historia del país. Actualmente, la tasa de letalidad alcanza el 48,6 %, de acuerdo con los datos oficiales.
El Ministerio de Salud informó que la provincia de Ituri, ubicada en el noreste del territorio, continúa siendo el epicentro del brote. Esta zona enfrenta conflictos armados, una situación que dificulta el acceso de los equipos sanitarios y las labores destinadas a contener la propagación del virus. Además, se han confirmado casos en Kenia, Nigeria y Uganda.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que es necesario ampliar las medidas de control, facilitar el ingreso a las zonas afectadas y fortalecer las actividades de comunicación con las comunidades. Asimismo, indicó que se realizan pruebas, tratamientos y ensayos clínicos para evaluar posibles vacunas.
El brote actual es provocado por la especie Bundibugyo, una variante del virus para la que todavía no existe una vacuna ni un tratamiento específico. Según las Naciones Unidas, este representa el decimoséptimo brote registrado en la República Democrática del Congo y el segundo de mayor magnitud en la historia. La epidemia anterior más mortífera en el país ocurrió entre 2018 y 2020 y dejó 2.299 fallecidos.
A nivel mundial, el mayor brote registrado ocurrió en África Occidental entre 2014 y 2016, cuando murieron más de 11.325 personas y la enfermedad se extendió a distintos países, entre ellos Italia, Reino Unido y Estados Unidos. La ONU advirtió que el actual brote está causando muertes a un ritmo más rápido.
Las labores de respuesta también enfrentan dificultades por los ataques contra trabajadores sanitarios y personal humanitario. A principios de esta semana, una enfermera murió y otro trabajador resultó gravemente herido mientras atendían una alerta por ébola. Según Radio Okapi, algunos jóvenes los acusaron de contaminar las fuentes de agua y propagar la enfermedad.
En agosto, voluntarios de la Cruz Roja también resultaron heridos y una ambulancia fue incendiada durante incidentes violentos. Mientras tanto, otros países mantienen medidas de vigilancia: Kenia registra nueve casos y dos muertes, Uganda no reporta nuevos contagios desde agosto y Nigeria investiga dos casos sospechosos.
Fuente: BBC News