Reino Unido.- El Banco de Inglaterra elevó los tipos de interés del 3,75% al 4%, en su primer incremento en más de tres años, con el objetivo de contener la inflación impulsada por el aumento de los precios internacionales de la energía. La decisión, adoptada el jueves por el Comité de Política Monetaria, se produce en medio del conflicto entre Estados Unidos e Irán y de las previsiones de nuevas presiones inflacionarias durante los próximos meses.
La votación contó con el respaldo de ocho de los nueve integrantes del comité. Uno de sus miembros propuso un incremento mayor, hasta el 4,25%. El gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, explicó que la medida responde al encarecimiento de la energía y advirtió que la evolución del conflicto en Oriente Medio será determinante para definir futuras decisiones sobre las tasas.
Bailey precisó que el aumento no debe interpretarse como el inicio de una serie prolongada de incrementos. Sin embargo, señaló que, mientras no se resuelva el conflicto, tampoco puede descartarse otra subida. Asimismo, indicó que el organismo evaluará el comportamiento de los precios energéticos y la inflación antes de adoptar nuevas medidas.
Otros integrantes del comité también expusieron sus perspectivas. Clare Lombardelli consideró probable que se justifique otro incremento a corto plazo, mientras que Megan Greene planteó que podrían aplicarse nuevas subidas dependiendo del efecto de la inflación sobre los salarios, los precios y el mercado laboral. Por su parte, Alan Taylor describió el ajuste como una medida preventiva puntual para gestionar los riesgos económicos.
La decisión se adoptó en un contexto en el que la inflación británica continúa por encima del objetivo del 2% establecido por el banco central. Los precios aumentaron un 3,5% durante el año terminado en septiembre de 2026, principalmente por el encarecimiento de los combustibles. Además, millones de hogares afrontarán incrementos en sus facturas de energía a partir de enero.
El organismo prevé que la inflación alcance el 4,9% a mediados de 2027 y que regrese al objetivo del 2% recién en 2028. No obstante, en un escenario de mayor tensión internacional, si el conflicto entre Estados Unidos e Irán se intensifica y provoca nuevas alzas en el petróleo, el indicador podría llegar al 6,2% durante el próximo año.
El incremento de los tipos de interés también tendrá consecuencias para los consumidores. La tasa de referencia del Banco de Inglaterra influye en los intereses que las entidades financieras aplican a préstamos, hipotecas y tarjetas de crédito, además de los rendimientos ofrecidos por las cuentas de ahorro.
Según la asociación bancaria UK Finance, el ajuste podría representar un aumento mensual de 31 libras para aproximadamente 510 mil personas con hipotecas de interés variable. Los propietarios con contratos de tasa fija no experimentarán cambios inmediatos, aunque las nuevas ofertas hipotecarias podrían verse afectadas.
Uno de los casos mencionados por la BBC es el de Patrick Bryson, residente de Brighton, cuya hipoteca fija a cinco años finalizará próximamente. El hombre pasará de una tasa del 3,51% a una oferta del 5,17% de HSBC, lo que elevaría sus cuotas mensuales de 1 420 a 1 680 libras desde febrero.
Ante este panorama, el Banco de Inglaterra mantiene la atención en los precios de la energía y su impacto sobre el costo de vida. Aunque reconoce que existen pruebas limitadas de que el encarecimiento energético ya se haya trasladado a productos como los alimentos, considera necesario vigilar su posible efecto en el conjunto de la economía.
Fuente: BBC News