Lima.- Ante los posibles efectos del fenómeno El Niño, la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) presentó un plan de respuesta para reducir las interrupciones del transporte público. La iniciativa contempla acciones coordinadas con operadores de buses, taxis y servicios concesionados, incluidos el Metropolitano, los corredores complementarios y las líneas 1 y 2 del Metro de Lima. Según el presidente ejecutivo de la entidad, David Hernández, las medidas buscan mantener la continuidad del servicio ante las condiciones climáticas adversas.
Para disminuir los efectos de las altas temperaturas, el Metropolitano incorporará más deflectores en sus buses y modificaciones en los vidrios y topes de las ventanas, con el propósito de favorecer la circulación del aire dentro de las unidades. Asimismo, se colocarán toldos en algunas estaciones y se instalarán bebederos en los terminales Naranjal, Matellini y Chimpu Ocllo. El plan también contempla aumentar la presencia de personal médico y de atención de emergencias para responder ante posibles incidentes relacionados con el calor.
Otra medida será capacitar a los conductores del Metropolitano, los corredores complementarios, el transporte público regular y los taxis para identificar y atender oportunamente a pasajeros que presenten síntomas de golpe de calor. Además, los operadores recibirán orientación para revisar los motores y comprobar el funcionamiento de los sistemas de ventilación y refrigeración. Estas verificaciones buscarán prevenir sobrecalentamientos y reducir los problemas que puedan afectar la prestación del servicio durante los periodos de temperaturas elevadas.
Frente a la posibilidad de inundaciones, huaicos y daños en las vías, los corredores Rojo, Azul y Morado dispondrán de rutas de desvío de contingencia. Estas alternativas permitirán modificar los recorridos de los buses cuando las condiciones de determinadas calles comprometan la seguridad o impidan el tránsito habitual. Con ello, la ATU busca reducir las interrupciones y mantener, en la medida de lo posible, la circulación de las unidades durante las emergencias provocadas por fenómenos climáticos.
En cuanto al transporte ferroviario, se reforzarán las tareas de limpieza y las inspecciones de los accesos a las líneas 1 y 2 del Metro de Lima. Los trabajos incluirán la revisión de los sistemas de drenaje, las bombas y los canales para disminuir el riesgo de acumulaciones de agua. Estas acciones cobrarán especial importancia en la línea 2, que cuenta con estaciones subterráneas y podría enfrentar dificultades si se producen aniegos que afecten sus instalaciones.
Finalmente, el plan contempla mantener un seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas mediante las alertas del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN). Esta información servirá como referencia para coordinar las medidas preventivas y las respuestas necesarias ante posibles emergencias. La estrategia de la ATU incluye tanto adecuaciones para afrontar el calor como acciones destinadas a proteger la infraestructura y conservar la operatividad del transporte público en Lima y Callao.
Fuente: Perú21