Perú.- En Miraflores, centro poblado de Sapallanga, en Huancayo, decenas de familias ven amenazado su principal sustento. Las heladas y las plagas están dejando pérdidas de hasta el 50% en la producción de flores de la zona, donde cerca del 40% de las familias depende directamente de la floricultura.
Son más de 70 viveros familiares y asociativos los que mantienen viva esta actividad. Entre ellos está el Vivero Sholi, de Soledad Huanca, quien aprendió el oficio de sus bisabuelos y hoy lo continúa junto a su esposo e hijos, cultivando rosas, claveles, clavelinas y petunias que llegan hasta floristerías de Huancayo, Lima, Arequipa, Cusco, Cajamarca y Áncash.
Pero mantener los cultivos con vida no es tarea fácil. Durante julio y agosto, los floricultores deben proteger sus plantas cada noche ante el riesgo de las heladas, ya que una caída inesperada de temperatura puede significar pérdidas de miles de soles por vivero. A este problema se suman enfermedades como la rancha y la pudrición de raíces, que también golpean los cultivos.
"Quisiéramos que el Gobierno Regional nos apoye con capacitaciones e insecticidas", comentó Huanca, quien advirtió que, de no recibir ayuda, las pérdidas podrían alcanzar la mitad de sus plantas.
Frente a esta situación, la responsable de la Oficina Agraria de Sapallanga, Cyntya Turco, indicó que la entidad ya viene apoyando con la entrega de abonos foliares para ayudar a recuperar los cultivos afectados, además de impulsar ferias que permitan a los productores ampliar sus mercados.
Fuente: El Correo