Héctor Daer, líder de la Confederación General del Trabajo (CGT), destacó la contundencia del paro de 24 horas y señaló que la masiva adhesión refleja la necesidad de atención por parte del Gobierno. Aunque no se llevaron a cabo movilizaciones en Buenos Aires, en provincias como Córdoba, Río Negro y Chubut, los adherentes al paro marcharon en contra de la "Ley Bases" de reformas económicas que se debate en el Senado.
La situación económica en Argentina es grave, con una inflación cercana al 290% interanual y un ajuste fiscal que ha generado el primer superávit desde 2008, pero también miles de despidos y el deterioro de salarios y jubilaciones. La actividad industrial y de construcción ha sufrido caídas significativas, con un 21,2% y un 42,2% de contracción interanual en marzo, respectivamente.
El costo del paro se estima en 544 millones de dólares según el Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE). A pesar de las protestas, algunos, como el empresario Facundo Mendíaz, consideran que el paro no favorece a los empleados y es contraproducente.
El ministro de Economía, Luis Caputo, repudió la huelga, acusando al sindicalismo de estar desconectado de la realidad. Las protestas, que son frecuentes, reflejan una opinión pública dispuesta a movilizarse en temas considerados como bienes colectivos. En Buenos Aires, la actividad comercial y de servicios se vio reducida, con bancos, escuelas y estaciones de combustible cerradas, y poca recolección de basura.
Fuente: La República