Para nadie es nuevo escuchar en voz de Yuri los excesos en los que cayó durante su mayor gloria artística en las décadas de los 80 y 90.
La cantante siempre ha dicho que a partir de los 16 años tuvo una vida desenfrenada, le hallaron tumores en la garganta que le impedían cantar y que, producto de su vida sexual activa, le diagnosticaron el Virus del Papiloma Humano (VPH).
Sin embargo, la veracruzana nunca había hablado de esto de una manera tan profunda y amplia como hizo esta semana con el conferencista Nayo Escobar.
“Lo mío, lo mío era el amor, el piojito, el cariñito”, eso era lo mío y no la droga o la pachanga. Lo mío era ‘ese me gusta’ (oye, pero es casado, le decían) pero no capado, ‘tráiganmelo’”, platicó sin tapujos.
La también actriz y conductora aclaró que no era ninfomaníaca pero si no lo detenía en su momento, sí pudo haber llegado a definirse bajo ese término.